sábado, 18 de julio de 2009

MASTURBADA

Una de esas tardes calurosas, el las que una no tiene nada mejor que hacer que estar frente a la computadora, decidí­ que era tiempo de ver algo de pornografí­a para entretenerme un rato.

Así­ que abrí­ una pagina de sexo, de esas donde hay señores penetrando a nenitas colegialas, ya que las de puros hombres no me gustan.

Entré a la sección de videos para ver si podí­a descargarme uno y excitarme tantito, mientras dejaba un video descargando decidí­ que iba a ver algunos de los que ya tení­a, y puse uno de un chico que le chupa el chocho a una nena antes de penetrarla. Empecé a acariciarme los pechos y a meterme un dedito a la boca, el video seguí­a avanzando y mi calentura igual, me esta humedeciendo cada vez más, y mi corazoncito empezaba a acelerar su ritmo.

Me empecé a quitar la blusa y la arrojé al suelo, metí­ la mano bajo mi falda y acariciaba mis piernas, seguí­a con un dedo en la boca, pues lo tení­a que dejar muy mojadito, además de que me gusta tener algo en la boca, mejor dicho, me gusta tener todos mis hoyos ocupados cuando me masturbo, pero todaví­a faltaba mi colita y mi vagina, para ellas tení­a una sorpresita.

Estaba muy caliente y mojada, y mi tanga ya estaba muy húmeda debido a la estimulación, así­ que decidí­ quitármela, cuando ya no tuve nada bajo mi falda ésta también salió. A la nena del video ya la estaban haciendo suya, supuse que era tiempo de que yo también fuera penetrada, pero no tení­a nada mejor a la mano que mi cepillo para el cabello, así­ que decidí­ que ese serí­a mi amante esta vez.

Con mucha cachondez coloqué la punta del mango en la entrada de mi vagina, y comencé a humedecerlo con el jugo que me salí­a, está bastante grueso y negro, así­ que eso me poní­a más caliente aún. Me acariciaba con el y lo hací­a girar para que poco a poco me fuera penetrando, mirarlo abrirse paso en mi me puso más caliente aún, tení­a la frente roja, y los ojos llorosos, al menos esa era la imagen que el espejo me devolví­a.

Me contuve las ganas de seguirme metiendo el cepillo y decidí­ que mi ano también deberí­a estar ocupado, así­ que cogí­ el cepillo dental y me lo introduje todo, me sentí­a llena como si estuviera defecando, pero era otro tipo de sensación (ya me entenderán las chicas que han sido penetradas por ahí­). Regresé a mi tarea con el intruso vaginal, y continúe penetrándome. Para esto ya se habí­a descargado el video y ya se habí­a terminado de coger a la otra nenita, pero yo querí­a más, así­ que rápidamente le puse play al video donde aparecí­a un señor con una enorme verga y una colegiala muy linda, se estaban besando, el le acariciaba las piernas y la besaba muy suciamente, ella mientras tanto le tocaba el paquete que ya se le notaba muy crecido.

Yo mientras tanto necesitaba metérmelo ya, así­ que me lo metí­ desesperadamente, pues ya estaba lo suficientemente mojada como para que me resbalara hasta el fondo, con desesperación lo metí­a y lo sacaba, me chupaba los dedos y me acariciaba los senos como si la vida se me fuera en ellos. Estimulaba mi clí­toris con la mano que me quedaba libre, y daba pequeños sentones para que el cepillo de mi ano también me estimulara.

Era delicioso, me sentí­a en la gloria, y ya me estaba llegando el orgasmo, aceleré mis movimientos, metí­a y sacaba, emití­a pequeños gemidos sin sentido, no eran palabras solo quejidos, hasta que exploté, quedé exhausta. Poco a poco recuperé el aliento y empecé a retirar el cepillo de mi vagina, no querí­a que saliera pues me iba a sentir vací­a, pero lo saqué y estaba todo húmedo. Cerré la ventana del video, me saqué el cepillo dental del culo y me vestí­.

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